TROPEZANDO CON LA MISMA PIEDRA

TROPEZANDO CON LA MISMA PIEDRA

TROPEZANDO CON LA MISMA PIEDRA

 

En la Argentina de Mauricio Macri sus comunicadores, liderados por el marketinero ecuatoriano Jaime Durán Barba, han elaborado una consigna a la cual le imponen un tono eufemístico: “las desgracias del país llevan ya setenta años”.

Presidente, ministros, funcionarios, diputados y militantes oficialistas de toda laya la repiten en medios de comunicación, redes sociales, actos y  reuniones sociales.

Este eufemismo conceptual quiere decir con claridad que el responsable de los males que el gobierno  pretende “enderezar” para reubicarnos en el concierto de las naciones desarrolladas es nada más ni nada menos que el General Perón y su proyecto argentinista.

Es decir, que lo  que tratan de evitar es que se los reconozcan como antiperonistas lo que en  lenguaje criollo se conoce como “gorilas”. Esto no sólo sería de mal gusto sino que podría ser considerado como una antigüedad para  el proyecto “superador” de las “antiguas antinomias” en tiempo de globalizaciones y redes sociales.

Un verdadero desvarío de laboratorio de opinión, fuertemente alimentados de técnicas de focus group, estudios de fragmentaciones sociales y axiológicas, encuestas de opinión y toda la artillería de manipulación e ingeniería social.

En fin, luego de varios años de gobierno de Macri queda algo en claro: el rey está desnudo y los gorilas, gorilas son.

Contrario sensu, hace un poco menos de los famosos setenta años uno de los máximos poetas nacionales, Enrique Santos Discepolo,  los desnudó “de naranjo”.

Discepolín, aquel narigón de mirada triste y genialidad poética, defendió con convicción, ironía y vehemencia el gobierno del General Juan Perón como un avance en el campo político y social,

La radio, uno de sus grandes amores artísticos, fue el vehículo que utilizó para difundir su ideario, en su famoso micro “¿A mí me la vas a contar?”

Antes de las elecciones de 1951 realizó una pieza de comprensión profunda de la existencia misma del peronismo, le decía coloquialmente al arquetipo del amigo  “contrera” que él llamaba Mordisquito: “Yo no lo inventé a Perón ni a Eva Perón. ¡Vos los creaste! Con tu intolerancia. Con tu crueldad. Sí, yo sé que te fastidia que te lo recuerde. Es claro, pero vamos a terminarla de una vez. Porque yo no lo inventó a Perón ni a Eva Perón. Los trajo la injusticia que presidía el país”.

Pareciera que la enorme legión de comunicadores, especialistas en acción psicológica, analistas políticos y sociales, instituciones académicas, politólogos y demás profesionales de la “grieta” que se comprometieron y asesoraron la campaña y el gobierno de Cámbienos no  tomaron en cuenta la breve y apasionante explicación que Discépolo les había entregado.

Simplemente volvieron a tropezar con la misma piedra.

Ellos son los verdaderos responsables del casi seguro retorno del peronismo y su Frente Patriótico.

El problema real lleva cuarenta y cinco años cuando el ya viejo General Perón convocó a todos los argentinos a concretar un Proyecto para todos en su discurso de inauguración de las sesIones parlamentarias un 1 de mayo de 1974.

Pero esta historia que fue apoyada por todos los sectores políticos y sociales se vio sangrientamente  por una camarilla cívico-militar

Pero eso, no es otra historia es la historia verdadera que nos llevó hasta estos desvaríos del “equipo más brillante de la Argentina de todos los tiempos”, como gustaba afirmar el Presidente Macri del grupo de CEOS que lo acompaña, los cuales , por otro lado,  son sus amigos y socios.